viernes, 16 de marzo de 2012

Calificación de las obras literarias


Para las reseñas de libros que suba a este blog, he decidido utilizar la misma valoración moral de las obras literarias que utiliza la página web Delibris.org. Dicha calificación es la siguiente:

Literatura

L-A1: Libros que, a nuestro juicio, no tienen inconvenientes morales. 
L-A2: En esta categoría incluimos títulos que, aunque no presenten reparos, podrían no resultar adecuados para lectores más jóvenes, o cuya lectura algunos padres pueden considerar poco deseable para sus hijos (p. ej., novelas con temas que requieren cierta madurez, algunos libros de fantasmas, etc.). 
L-B1: Algunos inconvenientes morales. 
L-B2: Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral. 
L-C1: Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana. 
L-C2: Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos. 
L-C3: Por sus contenidos explícitos, la obra es contraría la fe o la moral católica o se dirige contra la Iglesia y sus instituciones.


Pensamiento


En el caso de obras de Pensamiento (P), agrupamos los títulos según el nivel de conocimientos que a nuestro juicio son necesarios para valorar las implicaciones de sus afirmaciones respecto al Evangelio.


P-A1 o P-A2: los libros presentan las cuestiones doctrinales atendiendo a la enseñanza común de la Iglesia, tal como se expone, por ejemplo, en el Catecismo de la Iglesia Católica, y evitando temas complejos o aún particularmente sujetos al debate teológico. Según den por supuesto o no un mínimo de formación cristiana previa, los subdividimos en:



P-A1: Publico general.
P-A2: Lectores con cultura general o formación cristiana básica

P-B1 o P-B2: en estas categorías incluimos libros que quizá precisen una formación cultural amplia (P-B1), o incluso universitaria en los argumentos tratados (P-B2), de cara a poder hacerse cargo de cómo se relacionan con la fe. Ocasionalmente, en estos libros se pueden dar por seguras posiciones muy difundidas contrarias a la fe, aunque son fáciles de reconocer por un lector con cierta formación cristiana que haya estudiado el tema (p.ej., tesis evolucionistas de corte materialista en manuales de filosofía o de historia).

P-B1: Requiere conocimientos generales de la materia.
P-B2: Lectores con formación cristiana y cultura específica sobre el tema.

P-C1, P-C2 o P-C3: las implicaciones de los temas tratados, o el conocimiento de las razones que invalidan algunas tesis expuestas en el libro, requieren siempre una profunda formación en el área de que se trate, ya sea universitaria (P-C1), o especializada (por ejemplo, un doctorado: P-C2): de ahí que, en estos casos, hayamos preferido que las explicaciones hagan hincapié en los contenidos objetivos del libro, más que en el posible público lector. La valoración P-C3 se reserva para libros que se dirigen a contradecir o negar algunos aspectos de la fe o de las enseñanzas del magisterio católico.

P-C1: Presenta algunos errores doctrinales de cierta entidad.
P-C2: Aunque la obra no se presenta como explícitamente contraria a la fe, el planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
P-C3: La obra es incompatible con la doctrina católica.

                         

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